La princesa no ríe, la princesa no siente.
La princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
Rubén Darío

En aquel tiempo yo tenía el sueño de una libélula entre los juncos del corazón.
Juan Carlos Mestre

En esos momentos de encuentro
entre la luna que sale y el sol que entra
las rojas libélulas.
Haiku

~Yo escribo lírica con sonrisas, en prosa.~
Tempus fugit. Carpe Diem








lunes, 28 de febrero de 2011

Desnudo en mi pecho.

Si existieran palabras para expresar lo que sentí cuando te tenía acurrucado en mi pecho.
Respiraciones acompasadas y un tiempo que, para nosotros, fluía demasiado deprisa.

"Lo bueno se hace esperar" Pero tú, simple mortal, fuiste capaz de esperar más de seis o siete eternidades. Tú fuiste capaz de llorar mares y soportar la libertad de mis labios. Una y otra vez.

Y ahora te tengo aquí, o me tienes ahí, -qué mas da; nos tenemos, como tú dirías.- unas terribles ganas de protegerte. De envolverte en una burbuja permanente donde nadie pueda hacerte daño. Donde te olvidaras de tus problemas (y de los míos, que haces tuyos al fin y al cabo)
Que no supieras lo que significa el dolor. Ni el tiempo. Ni las despedidas.
...
Protegerte de todo eso. Protegerte incluso de mí misma.

¿Cómo diantres supiste que lloraba, si ni siquiera mostré mis lágrimas?
¿Y por qué siempre estás aquí?
...........
Porque tú quieres.
Sí, porque yo quiero.
Porque te quiero.

3 comentarios:

  1. Cuando dos han de ser uno... Esa magia no tiene nombre, sólo sentimiento.

    =)

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