No pequeño, no estás durmiendo, no estás soñando.
Y lo sé porque los pellizcos duelen...
Pero también sé que se sienten libélulas en el pecho.
Nuestras libélulas...
Mejor vivir que soñar, ¿no?
Sentimientos transformados en palabras que fluyen como la sangre de las heridas. Sentimientos transformados en palabras que se deslizan silenciosos como lágrimas caídas. Sentimientos transformados en palabras que hacen al corazón palpitar, a los labios sonreír, a las manos temblar... Sentimientos transformados en palabras
La princesa no ríe, la princesa no siente.
La princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
La princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
Rubén Darío
En aquel tiempo yo tenía el sueño de una libélula entre los juncos del corazón.
Juan Carlos Mestre
En esos momentos de encuentro
entre la luna que sale y el sol que entra
las rojas libélulas.
Haiku
~Yo escribo lírica con sonrisas, en prosa.~
Tempus fugit. Carpe Diem
miércoles, 30 de noviembre de 2011
domingo, 27 de noviembre de 2011
sábado, 26 de noviembre de 2011
En el mercado
-Y a ti, pequeña, ¿qué te pongo?
-Deme, por favor, un cartucho de estrellas.
-¡Muchas gracias!
Esta noche le compré a un mercader las estrellas del cielo.
Pequeñita
Y se siente pequeña y se pone nerviosa. Cree que le temblará la voz e intenta decir lo menos posible, aunque en realidad, tampoco se siente capaz de articular grandes frases porque él la mira, la está mirando; de hecho, están conversando. Ahora que lo pienso, pocas veces aguanta sus ojos clavados fijamente en ella. Porque es así como él habla. Sin rodeos, sin palabras innecesarias, directo al alma. Y cuando es preciso, calla. Y no es que calle demasiado tiempo, es que es necesario ese silencio. Pero eso ella no lo entiende hasta que se han alejado varios metros y se esmera en hablar y hablar y repetir frases torpemente por no escuchar que no se dicen nada. Se despiden con dos besos esta vez. ¿Con dos besos? Se convierte en piedra unos instantes y luego sonríe, aún con el vello de punta, que ella esperaba la simple despedida de siempre.
Volvió con una sonrisa a casa, aquella inocente e inexperta niña...
Me río de sus torpezas pero en realidad, no me queda más remedio que quererla.
Volvió con una sonrisa a casa, aquella inocente e inexperta niña...
Me río de sus torpezas pero en realidad, no me queda más remedio que quererla.
Esta pequeña e inexperta...
lunes, 21 de noviembre de 2011
10
Hoy aún tengo la suerte de llevarme tu nombre a mi boca cada mañana, cuándo no tus besos.
Despertar con la sonrisa que me provocas.
Aún me enamoras cada segundo.
Hoy aún me pierdo en tu mirada y te recorro con la mía, buscando qué es ese algo que sólo tú tienes.
-Lo que pasa es que eres tú en conjunto, me digo a mí misma-.
Hoy aún sabes entender lo que digo, que tú siempre me entiendes; y más importante, lo que callo.
Hoy aún siento libélulas y se me empañan los ojos de felicidad al pensar en esto que nos pasa.
Hoy nuestro amor cumple sus primeras dos cifras...
Despertar con la sonrisa que me provocas.
Aún me enamoras cada segundo.
Hoy aún me pierdo en tu mirada y te recorro con la mía, buscando qué es ese algo que sólo tú tienes.
-Lo que pasa es que eres tú en conjunto, me digo a mí misma-.
Hoy aún sabes entender lo que digo, que tú siempre me entiendes; y más importante, lo que callo.
Hoy aún siento libélulas y se me empañan los ojos de felicidad al pensar en esto que nos pasa.
Hoy nuestro amor cumple sus primeras dos cifras...
A partir de ahora tendremos que recurrir a los dedos del otro para seguir contando...
Te quiero.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Tut-tut-tut
Sabía que ya había colgado el teléfono pero aún así, ella se quedó unos minutos más escuchando el repetitivo pitido que indicaba que la llamada había finalizado.
Aquel intermitente sonido dijo mucho más en ese instante que lo que él había hablado en toda la noche.
Aquel intermitente sonido dijo mucho más en ese instante que lo que él había hablado en toda la noche.
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