Fue agradable susurrarte al oído, aunque fuera el nombre de otra.
Sentimientos transformados en palabras que fluyen como la sangre de las heridas. Sentimientos transformados en palabras que se deslizan silenciosos como lágrimas caídas. Sentimientos transformados en palabras que hacen al corazón palpitar, a los labios sonreír, a las manos temblar... Sentimientos transformados en palabras
La princesa no ríe, la princesa no siente.
La princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
La princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
Rubén Darío
En aquel tiempo yo tenía el sueño de una libélula entre los juncos del corazón.
Juan Carlos Mestre
En esos momentos de encuentro
entre la luna que sale y el sol que entra
las rojas libélulas.
Haiku
~Yo escribo lírica con sonrisas, en prosa.~
Tempus fugit. Carpe Diem
lunes, 29 de noviembre de 2010
sábado, 27 de noviembre de 2010
-Mamá, ¿debajo de los paraguas llueve?
-No cariño, por eso los usamos, para no mojarnos.
-Pero en el paraguas de esa chica está lloviendo...
-No digas tonterías.
-¡Que sí, mamá! Le llueven los ojos...
-Déjate de tonterías y entra en casa que hace frío.
Y nadie más pudo ver esa lluvia helada que recorría mis mejillas...
----------
-Bueno, él nunca ha sido de expresar sus sentimientos... Y supongo que si mantiene ese silencio contigo será porque piensa que puede hacerte daño... Pero, ¿sabes qué? Él no ha quitado tus dibujos ni las fotos de la pared...
Por fin respondieron a aquello que no me atrevía a preguntar, por si la respuesta era más fría que lo que mi sangre podía soportar... Y resultó a la inversa: la respuesta era tan cálida que sentí que mi corazón se derretía bajo la piel...
----------
-No sabes cuánto me alegro...Bueno, yo no sé lo que él siente ahora, pero tú puedes decir "realmente me ha amado"
Y se quebró mi voz, y los músculos de la cara no fueron capaces ni de mostrar una estúpida sonrisa complaciente...
Pensar que no ha borrado mis marcas de pintalabios de las paredes de su alma...
------------
Dime, por favor, que sigo viviendo en ti...
Es el típico alivio que da que digan que no has sido rechazada.
Ahora falta que lo digas tú. Pero de momento, toca derramar lágrimas hasta que la contractura muscular se calme. Si algo esta muy dentro, tardará más en salir...
Por otro lado, tengo miedo. Ahora eres tú, pero si rompes la barrera de silencio que has construido, me recordarás al que fuiste tú. Y no quiero pensar que puedo volver a enamorarme de tu voz, que si demuestras que no eres piedra se romperán mis esquemas y volveré a pensar que eres bueno... Me pregunto si habrás hecho bien al sacarte de mí por las malas...
Pero es que duele que no hables. Y puede que duelan tus palabras cercanas, con tus labios tan lejos... Pero creo que prefiero ese dolor... porque si me tus sílabas llegaran a mi oído, estarías tan cerca como yo deseo que estés. Ni más. Ni menos.
...
Ya no tengo miedo.
No tengas miedo tú de hablar.
No tengas miedo de hacerme daño, porque no soy tan frágil como crees.
-No cariño, por eso los usamos, para no mojarnos.
-Pero en el paraguas de esa chica está lloviendo...
-No digas tonterías.
-¡Que sí, mamá! Le llueven los ojos...
-Déjate de tonterías y entra en casa que hace frío.
Y nadie más pudo ver esa lluvia helada que recorría mis mejillas...
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-Bueno, él nunca ha sido de expresar sus sentimientos... Y supongo que si mantiene ese silencio contigo será porque piensa que puede hacerte daño... Pero, ¿sabes qué? Él no ha quitado tus dibujos ni las fotos de la pared...
Por fin respondieron a aquello que no me atrevía a preguntar, por si la respuesta era más fría que lo que mi sangre podía soportar... Y resultó a la inversa: la respuesta era tan cálida que sentí que mi corazón se derretía bajo la piel...
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-No sabes cuánto me alegro...Bueno, yo no sé lo que él siente ahora, pero tú puedes decir "realmente me ha amado"
Y se quebró mi voz, y los músculos de la cara no fueron capaces ni de mostrar una estúpida sonrisa complaciente...
Pensar que no ha borrado mis marcas de pintalabios de las paredes de su alma...
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Dime, por favor, que sigo viviendo en ti...
Es el típico alivio que da que digan que no has sido rechazada.
Ahora falta que lo digas tú. Pero de momento, toca derramar lágrimas hasta que la contractura muscular se calme. Si algo esta muy dentro, tardará más en salir...
Por otro lado, tengo miedo. Ahora eres tú, pero si rompes la barrera de silencio que has construido, me recordarás al que fuiste tú. Y no quiero pensar que puedo volver a enamorarme de tu voz, que si demuestras que no eres piedra se romperán mis esquemas y volveré a pensar que eres bueno... Me pregunto si habrás hecho bien al sacarte de mí por las malas...
Pero es que duele que no hables. Y puede que duelan tus palabras cercanas, con tus labios tan lejos... Pero creo que prefiero ese dolor... porque si me tus sílabas llegaran a mi oído, estarías tan cerca como yo deseo que estés. Ni más. Ni menos.
...
Ya no tengo miedo.
No tengas miedo tú de hablar.
No tengas miedo de hacerme daño, porque no soy tan frágil como crees.
viernes, 26 de noviembre de 2010
Camino del monstruo
Si hubiese sabido antes dónde conducía ese camino que él quería seguir, no habría desperdiciado tantas lágrimas cuando dijo que ya no quería que nuestra trayectoria avanzara en la misma dirección.
-Wauh, por fin consigues deshacerte de esa piel que te sobraba...
Enhorabuena tío. Pero vas tarde. Muy tarde. Como siempre.
(Ahí, donde te duela)
-Wauh, por fin consigues deshacerte de esa piel que te sobraba...
Enhorabuena tío. Pero vas tarde. Muy tarde. Como siempre.
(Ahí, donde te duela)
-Que te vaya bien por allá, en tu perdición, monstruo.
Au!
-Au!
-Justo cuando empiece a doler, habrá dejado de ser un juego.
--------------
A veces me da por pensar que apetece que duela de verdad...
-Justo cuando empiece a doler, habrá dejado de ser un juego.
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A veces me da por pensar que apetece que duela de verdad...
Tristeza fuma un cigarro.
Fuera hacía frío y el vapor de agua se había condensado sobre el cristal. Pude leer dos palabras escritar por mi dedo en un día pasado hace mucho tiempo. Un día igual de frío que hoy, pero diferente. Porque ya no vivo ese sueño... Y porque esas palabras ya no tienen dueño. Esas eternas palabras...
Diría que tuve ganas de llorar hasta morir, pero mentiría. No sentí nada. Mejor dicho, sentí a la nada.
Y fue entonces cuando vi que Nostalgia, vestida de Tristeza se fumaba un cigarrillo en mi ventana.
-Sabes por qué estoy.
Hizo una pausa para darle otra calada. Observé como el humo ascendía por la habitación. Tan molesta como siempre.
-Te lamentas porque no tienes por quién lamentarte.
Borré con rabia aquellas dos palabras que ya no tienen sentido.
Las borré con la mano que las escribió (seguramente)
Ella callaba y me desnudaba con su mirada.
-Has venido porque no tienes por quién venir. Y deja de fumar. Es malo.
-Al menos yo tengo algo con qué llenarme.
-Yo prefiero estar vacía a llenarme de mierda.
Diría que tuve ganas de llorar hasta morir, pero mentiría. No sentí nada. Mejor dicho, sentí a la nada.
Y fue entonces cuando vi que Nostalgia, vestida de Tristeza se fumaba un cigarrillo en mi ventana.
-Sabes por qué estoy.
Hizo una pausa para darle otra calada. Observé como el humo ascendía por la habitación. Tan molesta como siempre.
-Te lamentas porque no tienes por quién lamentarte.
Borré con rabia aquellas dos palabras que ya no tienen sentido.
Las borré con la mano que las escribió (seguramente)
Ella callaba y me desnudaba con su mirada.
-Has venido porque no tienes por quién venir. Y deja de fumar. Es malo.
-Al menos yo tengo algo con qué llenarme.
-Yo prefiero estar vacía a llenarme de mierda.
Detalles
Cuando dibujo sonrisas de verdad, de esas que hay que desenterrar... siento que todo el esfuerzo mereció la pena.
Hacer que los rostros florezcan y perderme entre los pétalos...
Que aunque no sea azúcar, tengo galletas para hacer más llevadero un café amargo... Reconforta.
Me empeño en dejar constancia de mí misma haciendo crecer en otros esas plantas que me gusta llamar Felicidad...
-¿Y tu felicidad?
No importará que su dueño ya no recuerde que fui yo quién regó con lágrimas de libélulas...
Porque yo jamás olvidaré las flores que planté...
Y aunque sus ojos no reconozcan los míos, yo sí reconoceré los suyos.
Una vez, le hice feliz.
Y esa es razón más que suficiente para seguir sonriendo
Aunque puede que para ti, lector, esto sea un detalle que carece de importancia.
Entre cortezas, siempre hay lugar para flores.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Olvido
Hoy no he sido capaz de recordar su risa...
Quizá yo en su memoria ya lleve un tiempo bien cubierta de polvo...
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