-Gracias por llamar.
Y lágrimas al otro lado del teléfono. Por fin, ese ansiado sabor salado en los labios, sonrientes. Una media luna.
Y recuerdo lo ridícula que me sentí cuando lloré lágrimas de impotencia ante su indiferencia. La manera tan estúpida en que hundí mi cara en la almohada para esconder mi vergüenza. Pavor de desperdiciar mi agua por alguien que ni siquiera mira en mi dirección. Pavor de cargar cada una de esas lágrimas con el mismo deseo.
"Por favor, que sea feliz." , "Por favor, que sea feliz"
Recuerdo cómo escondí mi llanto en el silencio de aquella noche.
Y recuerdo cómo hoy, he sido capaz de hablar sin notas de rencor en mi voz.
"Pero no seas tan buena. Me dan pena las personas buenas como tú"
Feliz cumpleaños D.Sé feliz.
Sentimientos transformados en palabras que fluyen como la sangre de las heridas. Sentimientos transformados en palabras que se deslizan silenciosos como lágrimas caídas. Sentimientos transformados en palabras que hacen al corazón palpitar, a los labios sonreír, a las manos temblar... Sentimientos transformados en palabras
La princesa no ríe, la princesa no siente.
La princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
La princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
Rubén Darío
En aquel tiempo yo tenía el sueño de una libélula entre los juncos del corazón.
Juan Carlos Mestre
En esos momentos de encuentro
entre la luna que sale y el sol que entra
las rojas libélulas.
Haiku
~Yo escribo lírica con sonrisas, en prosa.~
Tempus fugit. Carpe Diem
domingo, 30 de enero de 2011
sábado, 29 de enero de 2011
A Laura
No sé ni cuándo ni cómo te hiciste este hueco dentro de mí. Ni me importa. El caso es que aquí estás.
Eres el sabor dulce que se me queda en los labios después de palabras amargas. El sabor de saber que seguimos ahí, a pesar de todo.
De todo cuanto hemos vivido ya, y de todo cuanto nos queda por vivir.
Sabes cielo, que fuiste tú quien me ayudó a quitarme el peso de uno de mis siete pecados originales. Sabes que fuiste tú quien transformó mi envidia en admiración.
Admiración por ti, que eres quien eres hoy. Y no por gracia divina, sino porque te esforzaste día tras día para ser tan maravillosa como eres.
Ojalá supiera otra manera de decirte que realmente te quiero. No con amor del caro. Ya sabes, es que ese se compra con dinero. Yo te quiero con ese otro amor hecho de años de sonrisas y lágrimas compartidas. Ese hecho de coger tu meñique cuando paseamos. Ese de buscar mi mano debajo de una almohada.
Y lo que nos queda...
Feliz cumpleaños, Laura. Te has convertido en una flor preciosa. Y no sabes cuánto me alegro de poder mirarte cada día!
Eres el sabor dulce que se me queda en los labios después de palabras amargas. El sabor de saber que seguimos ahí, a pesar de todo.
De todo cuanto hemos vivido ya, y de todo cuanto nos queda por vivir.
Sabes cielo, que fuiste tú quien me ayudó a quitarme el peso de uno de mis siete pecados originales. Sabes que fuiste tú quien transformó mi envidia en admiración.
Admiración por ti, que eres quien eres hoy. Y no por gracia divina, sino porque te esforzaste día tras día para ser tan maravillosa como eres.
Ojalá supiera otra manera de decirte que realmente te quiero. No con amor del caro. Ya sabes, es que ese se compra con dinero. Yo te quiero con ese otro amor hecho de años de sonrisas y lágrimas compartidas. Ese hecho de coger tu meñique cuando paseamos. Ese de buscar mi mano debajo de una almohada.
Y lo que nos queda...
Feliz cumpleaños, Laura. Te has convertido en una flor preciosa. Y no sabes cuánto me alegro de poder mirarte cada día!
Abuso Escolar
Hoy no me apetece escribirle al amor. Ni a la nostalgia. Ni a ése, ni al otro y al de más allá. Hoy desperté escuchando a una madre llorar porque su hijo sufre abuso escolar.
Hoy necesito criticar porque estoy indignada. Indignada con alumnos. Indignada con profesores. Indignada con el mundo en realidad, que un instituto no es más que el reflejo de la sociedad que tenemos.
Podrida sociedad.
Mientras uno se revuelca en su barro como los cerdos, otro recibe daños irreparables. Físicos, psíquicos ¿qué más da? Y los demás callan.
Podrida sociedad dominada por unos pocos. Por la ley del más fuerte. ¿Del más fuerte? Estoy segura de que si al menos tres niños se aliaran en su contra, no se atrevería a ponerle un dedo encima a nadie. Y cuando digo "ponerse en su contra" no me refiero a pagarle con la misma moneda. Que entonces estaríamos en las mismas. Pero claro, divide y vencerás.
Es muy fácil tender la mano cuando se trata de un problema leve. Pero, ¿y cuándo se trata de algo así? ReaccionEMOS.
Podrida sociedad de cobardes...
Morderme los labios.
Ya has encontrado el mapa de mis sonrisas.
Y has conseguido que algunas larvas se conviertan en mariposas carnívoras.
Tú ya terminas algunas de mis frases.
Y yo ya me muerdo el labio inferior porque estás lejos, porque no encuentro los tuyos.
Y has conseguido que algunas larvas se conviertan en mariposas carnívoras.
Tú ya terminas algunas de mis frases.
Y yo ya me muerdo el labio inferior porque estás lejos, porque no encuentro los tuyos.
¿Sabes ya lo que es odiar el tiempo?
Nuestras bocas encajaron aquella noche, bajo la luz de la luna llena.
miércoles, 26 de enero de 2011
Mi almendro
Lunesmartesmiércolesjuevesviernessábadodomingo, lunesmartesmiércolesjuevesviernessábadodomingo, lunesmartesmiércolesjuevesviernessábadodomingo...
Frenética y Corre y Llegas tarde. Exámenes y No te va a dar tiempo. Se te olvidó hacer eso Y también lo otro. Vamos, vamos, vamos. Estudia. Sube y entra y baja y sal. Abrígate que hace frío. ¿Qué haces con la cabeza en las nubes? Tema 12... Y quiero y no puedo. Escribe. Redacta. Piensa. Memoriza. Y de repente: Ah... respira.
Detente a inhalar la vida, que se te está deslizando entre los dedos.
¿Te diste cuenta? El almendro ha florecido.
No aprietes.
Como un pájaro en la mano. Si aprietas, se ahoga. Si abre la mano, vuelta.
No me ahogues entre palabras bonitas.
No me llenes los oídos de amor.
Que ya me había costumbrado al silencio, al fin y al cabo.
Yo no necesito sonidos para escucharte.
martes, 25 de enero de 2011
Indiferente
Suelo sentirme indiferente ante su indiferencia.
Pero, ¡ay ojitos! Cuando os tornáis a mirar su mirada ausente...
¿Será posible que después de una ola ni siquiera quede espuma?
Pero, ¡ay ojitos! Cuando os tornáis a mirar su mirada ausente...
¿Será posible que después de una ola ni siquiera quede espuma?
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