La princesa no ríe, la princesa no siente.
La princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
Rubén Darío

En aquel tiempo yo tenía el sueño de una libélula entre los juncos del corazón.
Juan Carlos Mestre

En esos momentos de encuentro
entre la luna que sale y el sol que entra
las rojas libélulas.
Haiku

~Yo escribo lírica con sonrisas, en prosa.~
Tempus fugit. Carpe Diem








miércoles, 6 de abril de 2011

Mi confidente

¡Te amo!
¡Qué privilegio ese de poder gritarlo al viento!

Una vez más, ángel, le regalaste tus alas al amor. Al nuestro. A nosotros.

Mi confidente...

Kiss her

Y yo no sé qué necesidad tenía de mirar cómo sus labios besaban a otra al igual que antes la habían besado a ella.

Es una chica un poco idiota.

Maneras de hacerlo.


No es cuestión de victimizar a nadie, pero a estas alturas no se puede negar que las cosas no se han hecho de la mejor manera posible.
Tampoco es cuestión de buscar un culpable.


domingo, 3 de abril de 2011

Tus lágrimas

Es curioso que, siendo tan dulce, tus lágrimas tengan sabor salado.


Ah, cuando el Cielo llueve felicidad...

Gracias

Gracias por todas las sonrisas que me regalas.
Gracias por confiar en nosotros, cuando yo no creía siquiera en mí misma.

Gracias por tantas cosas...

Gracias, mi ángel, por regalarme la noche más dulce de mi vida.

Dulce noche...

Buenas noches
Esta noche, el tiempo dejó de existir y olvidé todo aquello ajeno a ti.

"No te ilusiones. No es como en las películas, que se despiertan abrazados y se dan dulces besos que saben a fresa. Cada uno estará en un lado de la cama, sumido en su propio sueño"
No. Es cierto. No es como en las películas. Es incluso mejor. Sólo debes dormir con la persona adecuada.

Sus manos acariciándome despacio. Dulce, muy dulce. Como él.
Esta noche dormí acompañada de un ángel... Un ángel de pecho firme, piel suave y respiración acompasada. Un ángel de brazos fuertes.
El ángel guardián que protege mis sueños. Aquel que prefirió no dormir para mirarme...

Cambiar de postura... para abrazarte mejor. Observarte unos segundos. "Sigues aquí conmigo" Volver a bajar los párpados.

Abrí los ojos. No sabía cuánto había dormido. Ni siquiera si lo había hecho en algún momento.
Yo seguía entre tus brazos. Tú seguías aquí, como SIEMPRE.
Un leve movimiento para acercarme a ti. Abriste los ojos, despacio.
Sonreí.
Buenos días, amor.

sábado, 2 de abril de 2011

Vos

Vos sos la cosa más linda que nunca vi!


¡Para que tus días sean soleados allá donde estés!