La princesa no ríe, la princesa no siente.
La princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
Rubén Darío

En aquel tiempo yo tenía el sueño de una libélula entre los juncos del corazón.
Juan Carlos Mestre

En esos momentos de encuentro
entre la luna que sale y el sol que entra
las rojas libélulas.
Haiku

~Yo escribo lírica con sonrisas, en prosa.~
Tempus fugit. Carpe Diem








lunes, 27 de junio de 2011

A P

Y aquí está. A mi lado (como siempre)
Respira tranquila, despacio, dormida... Sus ojos verdes cerrados y ese lunar tan curioso que le blanquea las pestañas...

Ella y yo, que aún hoy seguimos durmiendo juntas a pesar de que la cama sea extremadamente estrecha. Por un masaje, cosquillas en la espalda y caricias en el pelo...

Ella y yo, que vencimos al tiempo y a la distancia.

Puede que pocas veces te lo haya dicho, pero eres importante, P.

¡Pepinillo! ¡Saca esa tercera pierna que tienes escondida por ahí! ¡A ella lo que le gustaba era formar atascos! Y besos de vaca y cosquillas en los pies. Risas y películas de Disney. Infancias compartidas...



Ya lo sabía

Supe desde el primer momento que probablemente no dormiría esa noche.
Menos mal que tenía una mano que agarrar.

Debería

Debería alegrarme y sin embargo.

On your shoulders

Un paseo sobre tus hombros, sintiendo tu espalda pegada a mi pecho y las ganas de comerse al mundo esa noche, que sobre tu espalda el cielo parece más cercano.
Hay cosas que no cambiaría por nada...

Subir a la Luna y alcanzar las estrellas...

Odio las despedidas

Un último beso aquella noche. Amargo, para variar en las despedidas.
Se separaron nuestros labios y luego nuestros cuerpos, poco a poco, que los cambios bruscos de temperatura no son buenos" Cada uno hacia un lado, aún con las manos entrelazadas.
Recuerdo que ya no le miraba. Ahora sólo su sombra, que se alejaba, al igual que su mano, suave. 
Justo en el instante en que nos soltamos, en el mismo momento que dejé de ver su sombra, una lágrima decidía abandonar mi ojo izquierdo.

Avancé rápido, un pie tras otro. En cada paso, el eco de unos tacones: 
Frustración. Orgullo. Rabia. Impotencia.
Esos zapatos me hicieron rozaduras. Y aún así continuaba pisando fuerte.


En mi mente, sentimientos que ni siquiera tenían nombre. La situación había sido llevadera (disimulable) hasta que él no aguantó más. Mis ganas de sonreír se habían escapado como el aire de sus repetidos suspiros, de sus continuos mirar el reloj.
También continuas llamadas y continuos "no me apetece hablar" que se negaba a entender.

Y ahora estaba allí, en medio de ninguna parte. Nunca antes había pasado tanto tiempo... ¿Cómo que tanto tiempo? Allí el tiempo no existía. Me desesperaba.

"Eres lo más importante"
"¿Lo dejarías todo por mí?"
"Sí"
Pero yo estaba sola en medio de ninguna parte. Y yo, sola, estaba siendo egoísta.

"Tengo miedo a perderte por culpa de la situación"
"Podría decirte que no tuvieras miedo"
"¿Podrías...?"
"..."
Se me partió el corazón al escuchar el temor corriendo por sus mejillas. Respiración entrecortada, sollozos, quejidos. Sentí como toda mi masa visceral se reducía a nada, se empequeñecía y salía por mi boca, en un débil susurro...
"...te quiero..."




"Nunca me pedirás nada que no pueda darte"
Ven.

Suerte que nuestras despedidas no duran para siempre...
Suerte que vendrás...

sábado, 25 de junio de 2011

Huele a ti

Dormir con tu camiseta y respirarte... ¡qué privilegio!

Esa noche mis sueños se impregnaron con tu olor.

Mis sueños huelen a ti.

Never too late

No, nunca es tarde para sacarse una espina clavada... por muchas capas de piel que haya por encima.

Nunca es tarde para escuchar una disculpa, para aceptarla.

martes, 21 de junio de 2011

Inevitable

Y aunque sabía que era imposible, pasé toda la noche en vela esperando oír tu voz.


lunes, 20 de junio de 2011

Regreso

Regreso, por fin, a mis paseos errantes entre palabras, sentimientos. Porque ahora vuelvo a sentir cosas que no son presión. Vuelvo a sentir amor, alegría, melancolía, nostalgia...
Volví a sentir.

Ahora que he regresado, me vuelvo a entregar a mis palabras.
Palabras que deseo sean escuchadas por oídos ajenos, sentidas por corazones ajenos.


Aprovecho el momento para agradecer y saludar a las nuevas libélulas que revolotean por este lugar. Muchas gracias. Encontrar nuevos lectores fue el mejor regalo que pude encontrar en mi regreso.
Espero que mi alegría se torne vuestra.

"Sabía que tarde o temprano pasaría pero no te preocupes, tienes muchas más libélulas dentro de ti.
 Y tranquilo, no me cansaré de fabricar otras nuevas."

jueves, 9 de junio de 2011

PAU

Este silencio se está alargando ya demasiado...

Todo proceso selectivo implica la existencia de los no-seleccionados y formar parte de ellos no figura entre las cosas que debo hacer en mi vida.

14,15 y 16. 14, 15 y 16. De junio. ¡Pasad rápido!

Estoy silencio porque no tengo tiempo de producir palabras, sólo de absorberlas.

Saludos a mis poquitos pero preciados lectores.
Esta libélula, que ahora viaja de aquí para allá, de literatura a biología, química, matemáticas, filosofía... Esta libélula que ahora vaga (pero no vaguea) de una biblioteca a otra, promete volver pronto.

Recuerden las fechas del 14, 15 y 16 de Junio.
Un abrazo.